El jamaicano Oblique Seville, nuevo rey de la velocidad en Tokio
Los organizadores del Mundial de Tokio prepararon una jornada explosiva para animar un domingo festivo con mucho potencial. El público respondió en masa con todas las localidades vendidas. Más de 50.000 espectadores llenaron el Estadio Nacional para ver a las personas más rápidas del planeta y los atletas, protagonistas de la función en la pista, respondieron a las altas expectativas con unas carreras históricas. Oblique Seville se coló en una fiesta que parecía reservada para Kishane Thompson -líder mundial del año- y Noah Lyles -campeón olímpico en París 2024-. El jamaicano de 24 años salió como un rayo, se impregnó del espíritu ganador de Usain Bolt -presente en la grada- y lo fio todo a su frecuencia endiablada. No era el más fuerte de los finalistas, ni el que tenía la mayor amplitud de zancada, pero fue el que mejor aguantó la caída de la velocidad para ganar en 9”77. Thompson redondeó el doblete jamaicano con su segunda posición con 9”82 y Noah Lyles completó el podio con 9”89.
