Subida ao Castro, la ascensión de los siglos
Vigo, aunque haya crecido a lo ancho, recostándose sobre la ría y esparciéndose por los valles, se relata cuesta arriba, en 643 escalones. Desde la ribera de pesca y salazones hasta la fortaleza que contempló a los galeones hundirse. Desde el mar que surcaron los fenicios buscando estaño hasta el poblado castreño que se soñó hogar. Desde el puerto que lloró a sus emigrantes hasta las calles que los han acogido. Tantos dioses diferentes, tantos anhelos colmados o aún incumplidos, en apenas tres kilómetros y 150 metros de desnivel, que este domingo volverán a recorrerse. Veintitrés siglos, comprimidos en un puñado de zancadas y minutos. El alma de la ciudad se condensa en la Subida ao Castro.
