Tu mirada me hace grande
Cuenta José Antonio Lorenzo que su primogénito, Anxo, siendo niño, cuando acudía como espectador a las carreras populares en las que su padre participaba, «en realidad iba a ver a Dani» más que a él. Daniel Bargiela, coleccionista de victorias, ponteareano como ellos, se había convertido en el ídolo del pequeño. Y Bargiela, bajándose de esos podios, se acostumbró a regalarle sus trofeos. «La foto juntos era imprescindible».
